DOMINGO 1 DE OCTUBRE

RIESGO DE LOS PIERCING EN LA BOCA

Las perforaciones en el cuerpo y otras modificaciones corporales se han incrementado enormemente en popularidad en los últimos años y han comenzado a practicar en los jóvenes sin distinción géneros y estratos sociales.

En la mayoría de las ocasiones, la colocación de las perforaciones se realiza en los lugares que carecen de protocolos de bioseguiridad, donde los pacientes no son conscientes de las posibles complicaciones que pueden surgir con esta práctica.

La colocación de estos elementos se realiza generalmente por el empírico personal que a veces no son conscientes de las características anatómicas de la zona oral y perioral la necesidad de asepsia de cualquier material insertado en los tejidos.

Las perforaciones orales, que implican la lengua (el sitio más común), los labios, las mejillas, la úvula o una combinación de sitios, pueden proporcionar condiciones orales desfavorables y sistémicas adversas. Las complicaciones que se pueden presentar por el uso de perforaciones orales pueden ser un tipo de compromisos locales o sistémicos que pueden llegar a poner en riesgo la vida del paciente o afectar algunos de los órganos. Los efectos secundarios adversos secundarios a la perforación oral incluyen el aumento del flujo salarial, daño a los dientes, restauraciones y prótesis fijas de porcelana, lesión gingival o de recesión, interferencia con el habla, masticación o deglución.

Los traumatismos y fracturas dentarias son las lesiones más frecuentes descritas por el uso de los piercings intraorales. El hábito de empujar y jugar con el colgante contra los dientes, simplemente, el hecho de tener un objeto extraño en la boca puede ocasionar fracturas, fisuras, abrasiones o desprendimientos de espículas de esmalte, provocando si existe implicación pulpar, sensibilidades a substancias frías o dulces y la aparición de dolor al ejercer una presión en el diente afectado. El diente puede presentar este hecho durante los procesos de habla, la masticación o el hábito adquirido del paciente de morder el mismo.

Los profesionales de la salud necesitan estar preparados para los riesgos asociados al uso de la perforación oral, iniciando su prevención desde la comunicación para hacer conscientes a los sujetos de los posibles efectos adversos hasta el manejo postoperatorio de sus complicaciones.

Las alteraciones locales son de mayor frecuencia, es por ello que para algunos autores debe considerar el uso de la perforación como un factor a tener en cuenta por la salud pública con el objetivo de regularlos. La Asociación Dental Americana se opone completamente a la colocación de los piercing bucales y faciales por los riesgos para la salud general del paciente y de los operadores que piden los y, en otros países de la Unión Europea se han aprobado medidas para regular su uso y proteger a los pacientes.

La información aquí contenida hace parte de un estudio publicado en la página web de IntraMed. Para conocer el documento completo puede ir al enlace http://www.intramed.net